Cristina Wilhelm

Archive for 31 agosto 2009|Monthly archive page

Viajes extremos: Desentrañando las 7 maravillas del mundo

In Periodismo on 31 agosto 2009 at 6:06 PM

Por Cristina E. Wilhelm

Muralla

El siete de julio de 2007 el mundo presenció la ceremonia donde se declararon las nuevas “siete maravillas del mundo”. Más de cien millones de personas votaron a través del sitio web de la fundación New7Wonders, creada para ese fin. Cada maravilla tuvo su campaña, pero sólo siete fueron elegidas. Una experiencia inolvidable es viajar a conocer todas. Y ojo, la aventura no es inalcanzable: tres de ellas están en Latinoamérica.

La Gran Muralla China
Si desea aventurarse en esta maravilla del continente asiático, la mejor época es entre abril y junio. Eso si: vaya preparado para caminar bastante. Como la Muralla China tiene siete mil trescientos kilómetros de extensión, debe elegir el tramo que desea conocer. La sección de Simatai, al este de Jinshanling, es recomendable para turistas extremos ya que, como está deteriorada, conserva la autenticidad que han perdido tramos más populares, como el de Badaling o Mutianyu, los cuales han sufrido numerosas restauraciones y son preferidos por los turistas convencionales. La experiencia será un desafío físico pero la elevación de su espíritu valdrá la pena.

petra

La ciudad de Petra
Tras permanecer oculta durante siglos, finalmente el mundo descubrió Petra, la antigua ciudad de los Nabateos, que data del año 312 a.C. Ya no son un misterio las ruinas de esta ciudad labrada en la arenisca rosada del desierto jordánico, que fuera redescubierta en 1812 por el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt, quien se infiltró disfrazado de musulmán, arriesgando incluso su vida, para devolverla al mundo moderno. Si decide conocerla, hágalo como debe ser: atravesando a pie el Siq –el estrecho pasadizo rocoso que la esconde– y obteniendo la primera visión del monumental Tesoro del Faraón desde el lomo de un dromedario. Sin embargo, si quiere conquistar las alturas más ambiciosas, como el Monasterio, la recomendación es armarse de valor y optar por un burro.

cristo

El Cristo Redentor
La mejor época para visitar Río de Janeiro es entre octubre y marzo, ya que en este periodo se suscitan dos eventos importantes que todo viajero debería experimentar: el Año nuevo en Copacabana y los carnavales de Río. Aunque el Cristo del monte Corcovado, que se erige en sus treinta y ocho imponentes metros de altura, fue la maravilla elegida, lo cierto es que la ciudad carioca ofrece cientos de maravillas. Se puede llegar al Cristo en carro, a pie o a bordo de un tren que te lleva a destino en quince minutos. La sugerencia para los extremos es que vayan a pie, teniendo cautela, y terminen el día aprendiendo surfear en las playas de Ipanema. En el invierno hace las mejores olas.

machu

Machu Picchu
Ningún viajero extremo puede saciar su sed de aventuras hasta visitar las ruinas de Machu Picchu en Perú, que se erigen en plena Cordillera de los Andes. Le advertimos que llegar no es cosa fácil. El sistema más cómodo es mediante un tren que parte de Cuzco hacia Aguas Calientes, unas cuatro horas, seguido por un tortuoso viaje en autobús de aproximadamente veinte minutos. Pero para espíritus aventureros el consejo es transitar el Camino de los Incas, partiendo a pie desde Cuzco. La caminata dura unos cuatro días, pero será la única forma de encontrarse con refugios, santuarios antiguos y ruinas incas, rodeado del sublime paisaje andino. Ascender a través de la niebla y llegar a Machu Picchu cruzando la Puerta del Inca, será uno de esos recuerdos que vienen a la mente justo antes de partir del mundo terrenal.

chichen

Chichén Itzá
Si la ruta maya lo convenció de llegar a Chichén Itzá, sepa que hay dos momentos ideales para visitar esta maravilla: durante el equinoccio de primavera o de otoño, en los atardeceres del 21 de marzo y el 22 de septiembre, respectivamente. El equinoccio es un fenómeno astronómico mediante el cual el día y la noche adquieren la misma duración. Lo curioso es que esos días la mitad del emblemático Castillo queda bajo la luz, mientras que la otra mitad yace en penumbra. El fenómeno se celebra con el ritual del Descenso de la Kukulcán, donde el anfitrión es el sol, ya que genera sobre la pirámide siete triángulos de luz, que en un periodo de cuarenta y cinco sublimes minutos crean la forma de una serpiente que pareciera descender de la estructura. Nada como vivir el momento en la cúspide de la pirámide. Sólo tendrá que reunir las fuerzas para subir los angostos, empinados e interminables escalones. Nadie dijo que iba a ser fácil.

Coliseo

El Coliseo
Muchas épocas del año son ideales para visitar Roma, pero si la meta es vivir con intensidad la experiencia del Coliseo hay que planificar el viaje para conocerlo un Viernes Santo, ya que así, además de tener en su haber una nueva maravilla conquistada, podrá participar en el tradicional viacrucis que anualmente preside el Papa de turno, y cuya estación culminante es el anfiteatro del Coliseo romano. Sea o no seguidor del Cristianismo, lo cierto es que el recorrido le permitirá conectarse con la energía de miles de fieles y revivir la Pasión de Cristo en la tierra de los mismos hombres que, dos milenios atrás, ordenaron su ejecución.

Imagen 1

El Taj Mahal
Aunque ver un atardecer frente al Taj Mahal es una experiencia que merece cualquier sacrificio, ciertamente el camino que conduce al monumento más grande que se haya hecho al amor está saturado de espinas. Ubicado en la ciudad de Agra, debe transitarse un sendero de aproximadamente cincuenta kilómetros, que está enmarcado por cientos de personas que suplican desesperadamente por una limosna. Pero cuando el Taj Mahal se impone todo se torna en belleza. Un banco del Jardín del Paraíso es el lugar idóneo para contemplar el majestuoso mausoleo que construyó el emperador Sha Jahan tras la muerte de su amada Arjumand. Incluso, el río Yamuna fue desviado para que el Taj Mahal se reflejará sobre sus aguas. Es el lugar perfecto para culminar esta travesía.

© Publicado originalmente en la edición 38 de la revista Tendencia Maracaibo

Anuncios

Los hábitat orgánicos de Javier Senosiain

In Periodismo on 31 agosto 2009 at 5:47 PM

Por Cristina E. Wilhelm

javier1

Vivimos tiempos en que la ética medioambiental, más que una virtud, es una necesidad. De allí el desarrollo de corrientes como la arquitectura orgánica, que cuenta con genios como Frank Lloyd Wright o Antoni Gaudí. México alberga a un talento que desde los ochenta ha apostado al respeto del entorno y al empleo de las formas de la naturaleza como fuente de inspiración, convirtiéndose en uno de los grandes nombres de la bioarquitectura contemporánea.

Las ciudades “modernas” son colosales imperios de concreto, vidrio, acero y asfalto. Al transitar las calles de cualquier capital da la impresión de que los edificios hubiesen devorado ese terreno, que miles de años atrás fuera un vasto campo, lleno de tierra y verdor, que exhibía con naturalidad los acentos de su relieve. La arquitectura ha construido un entorno artificial, haciendo de las formas geométricas las preponderantes. Lo curioso es que en la naturaleza, salvo escasas excepciones, difícilmente encontramos una línea recta.

El hombre de las cavernas se valió de las formas de la naturaleza para crear espacios habitables. Sin embargo, desde la Antigüedad se hizo presente una tendencia hacia la búsqueda de la perfección geométrica de las estructuras, hacia alejarse de las formas naturales, que alcanzó su máxima expresión en construcciones como las pirámides de Egipto. Por eso sorprende encontrarnos, en pleno siglo XXI, a un arquitecto como el mexicano Javier Senosiain, cuya obra es un claro manifiesto de los principios de sustentabilidad, que mueve a la reflexión y a la búsqueda de las raíces: “El ser humano no debe desprenderse de sus impulsos primigenios, de su ser biológico. Debe recordar que él mismo proviene de un principio natural y que la búsqueda de su morada no puede desligarse de sus raíces; es decir, debe evitar que su hábitat sea antinatural”.

Javier Senosiain apuesta por la armonía. Es un practicante de la arquitectura del respeto. Su propia vivienda, construida en 1985 y bautizada como la Casa Orgánica, es un gran jardín que en ocasiones revela ventanas que conectan el interior con el exterior. La fachada se desdibuja en la espesa vegetación y asume la forma del terreno donde fue construida. El recorrido interior es un curvilíneo mosaico de túneles ondulantes, que se convierten en piezas del mobiliario interno. El segundo cuerpo de la casa es conocido como El Tiburón, área donde se ubican los baños, donde el agua cae siempre en su forma natural: en cascada. Pareciera que describimos una construcción de la imaginaria ciudad de Piedradura.

Esta tendencia armónica de la arquitectura no es novedad. El maestro Frank Lloyd Wright (1868-1959) fue quien acuñó el término “arquitectura orgánica” y uno de sus grandes precursores. Su obra bandera es la Casa Fallingwater en Pennsylvania, edificada en 1935 sobre una roca, encima de una cascada donde la familia que la habitaba solía hacer sus reuniones campestres. Qué mejor ejemplo que Gaudí, quien abrazó las líneas curvas convirtiendo a Barcelona en una capital arquitectónica. Igualmente, el teórico David Pearson creó lo que se conoce como la Carta de Gaia de la arquitectura y el diseño orgánicos, que dice: “El diseño debe: 1) Ser inspirado por la naturaleza y ser sostenible, sano, conservativo, y diverso. 2) Ser inspirador. 3) Revelar, como un organismo, el interior de la semilla. 4) Existir en el ‘presente continuo’ y ‘comenzar repetidas veces’. 5) Seguir los flujos y ser flexible y adaptable. 6) Satisfacer las necesidades sociales, físicas, y del espíritu. 7) ‘Crecer fuera del sitio’ y ser único. 8) Celebrar la juventud, jugar y sorprenderla. 9) Expresar el ritmo de la música y de la energía de la danza”.

javier2
Sin lugar a dudas, la arquitectura orgánica es una ejercicio que bien puede cautivar o ser rechazado. Pero indiscutiblemente es una válida propuesta plástica, que dibuja paisajes emocionales en medio de las llamadas “selvas de concreto”. El empleo de materiales orgánicos permite la construcción de edificaciones económicas, acordes con principios bioclimáticos, que reducen el impacto de agentes contaminantes y dan cabida a extensas áreas verdes, fuentes de oxígeno y de vida. Aún los académicos más conservadores deben admitir que la Bioarquitectura, término que define la obra de Senosiain,  crea ambientes de ensueño que marcan el camino de regreso a ese mundo donde el hombre se integraba al mítico Edén, tomando lo que necesitaba de su bíblico paraíso, y haciendo innecesaria la existencia de palabras como caos o exterminio.

© Publicado originalmente en la edición 38 de la revista Tendencia Maracaibo

Dom Pérignon Rosé: El objeto del deseo

In Periodismo on 31 agosto 2009 at 5:22 PM

Por Cristina E. Wilhelm

Imagen 1

Si la champaña Dom Perignon no existiera seguramente Hollywood la hubiera inventado. Su sublime color, su carácter radiante y el carisma seductor de sus burbujas son sinónimo de lujo. La Dom Perignon Rosé merece un trato especial por ser la estrella de la casa. Desde la aparición de la primera botella en los años sesenta el mundo se enamoró a primera vista de ese glamour que hoy simboliza la eterna juventud.

Quienes saben disfrutar de la vida celebran el fin de cada año y el comienzo de uno nuevo con una delicada copa de flauta en la mano, llena con esa bebida mágica que luce su esplendor en minúsculas burbujas; ésas que se suben a la cabeza de forma deliciosa. Hasta hace poco tiempo se creía que la champaña fue inventada en el siglo XVII por un monje benedictino llamado Pierre Pérignon. Nuevas evidencias demostraron que varias décadas atrás un vino espumante había sido producido en Inglaterra, pero ese hecho no opacó a este dedicado monje quien, la primera vez que probó el elíxir, afirmó estar bebiendo las estrellas. En honor a tan memorable personaje, la casa Moët & Chandon bautizó Dom Pérignon a su famosa champaña que hasta hoy es considerada la mejor del mundo.

Efímeros diamantes color de rosa
Para nadie es un secreto que la champaña es, desde hace varios siglos, sinónimo de lujo, y celebridades y personalidades como Marilyn Monroe reafirmaron particularmente el estatus de Dom Pérignon. Pero cediendo a la tentación de superar lo insuperable, Moët & Chandon creó la Dom Perignon Rosé, una bebida espumante considerada una joya genuina.

Dom Pérignon Rosé no es la regla, sino la excepción. Siempre es vendida en cantidades limitadas, ya que las cualidades de las cepas Pinot Noir que se requieren para su elaboración son realmente excepcionales y difíciles de encontrar. La gran paradoja es que la Dom Pérignon Rosé nunca es completamente rosa, sino que muestra tonos ámbar, cobrizos y dorados.

Las primeras botellas se introdujeron en las bodegas en 1959 y luminarias internacionales tuvieron el privilegio de probarla por vez primera en el debut de su degustación, durante la suntuosa celebración del aniversario 2.500 de la fundación del Imperio Persa por Cyrus El Grande. Desde entonces la Dom Pérignon Rosé se convirtió en uno de los más lujosos iconos contemporáneos y ha estado presente en las más prestigiosas ocasiones.

El ímpetu de la Dom Pérignon Rosé Vintage 1996
La edición Vintage 1996 de la Dom Pérignon Rosé ha llamado la atención por sus particulares características. Su sabor exhibe las notas vibrantes de las cepas Pinot Noir, manteniendo el balance sutil con las Chardonnay. Su tonalidad es más cobriza, con destellos naranja, y el aroma de su malta evoca en quien la degusta sutiles notas de nectarina y fresas salvajes. El toque final es un ligero acento de vainilla picante, que se esconde en sus burbujas radiantes. Según el Chef de Cave de Dom Pérignon, esto se debió al caprichoso verano de 1996 y a que los periodos húmedos no se compensaron por la falta de lluvia. El final del periodo mostró altas temperaturas en los meses previos de la cosecha lo que llevó a las cepas a una madurez excepcional que marcó el producto final con un raro balance entre poder y acidez.

La Vintage Rosé según Karl Lagerfeld
La particularidad de esta edición de Dom Perignon motivó a la casa Moët & Chandon ha desarrollar una campaña publicitaria colosal, protagonizada por el famoso diseñador de modas y fotógrafo Karl Lagerfeld. Un año después de su colaboración para el lanzamiento de la Vintage 1998, el coutourier se lanzó a lo que llamó la Sesión 2, protagonizada por la súper modelo Eva Herzigova y el modelo masculino Brad Kroenig. Lagerfeld cuenta la historia de dose seres misteriosos, dos completos desconocidos quienes ceden a una aventura amorosa en los lujosos espacios de un lujoso hotel parisino. El espacio no podía ser otro que el histórico George V, hoy conocido como el Four Seasons. Sin embargo, para añadir una atmósfera de lujo en rosa a la campaña, una de las tomas se realizó en uno de los santuaros del Haute Couture en Francia: los salones Christian Dior en la Avenue Montaigne.

Las fotografías fueron concebidas y realizadas por la genialidad de Karl Lagerfeld, quien además integró a la campaña un cortometraje dirigido por Johan Renck, quien actualmente lleva la batuta en la nueva escena artística suiza, ejerciendo una marcada influencia sobre el mundo en términos de música y artes visuales. Su nombre está detrás de la dirección de videos de artistas como Madonna, Kylie Minogue y actualmente está grabando lo que será su primer largometraje, llamado Downloading Nancy, el cual estará protagonziado por Holly Hunter y William Hunt. La musicalización estuvo a cargo Devendra Banhart’s (un cantautor que podría describirse como el eccéntrico príncipe del actual movimiento neo-folk en América) quien, haciendo un tributo a Marilyn Monroe, reinventó la canción Diamond’s are a girl’s best friends. A pesar de que esta iconica figura nunca llegó a probar la Vintage Rosé, en vida fue una amante pública y confesa de la Dom Pérignon convirtiéndola, más que en una bebida, en un símbolo de estatus y en un objeto de deseo.

© Publicado originalmente en la revista Tendencia Maracaibo