Cristina Wilhelm

Musa: Lounge en tres tiempos

In Periodismo on 3 diciembre 2009 at 12:28 AM

Por Cristina E. Wilhelm

Fotografía: Luis Ontiveros

Más que un género musical, el lounge es una forma de interpretar la música. Pero cuando el lounge es concebido como un espacio, trasciende lo sonoro y se convierte en un estadio intermedio, en una sala de espera, en un vestíbulo emocional tan placentero que provoca quedarse en él eternamente. Por eso es injusto llamar lounge a cualquier local, por el simple hecho de que su nombre suene más glamoroso con ese sufijo. Pero en el caso de Musa Lounge, el término es más que apropiado.

Este local abrió sus puertas recientemente en la ciudad de Maracaibo, cuando sorprendió a todos con el tentador aviso corpóreo en fucsia que transgredió la recatada apariencia de la avenida 5 de Julio. Ceder a su hipnótico encanto es entrar en una dimensión donde el tiempo pasa más lento, los colores son más vibrantes y los placeres golpean a la piel. Una vez que la puerta de entrada es cruzada, ya no se está en Maracaibo, ni en Venezuela, ni en ningún otro lugar delimitado por el espacio ni la temporalidad. Musa tiene la propiedad de deslocalizar al individuo y sumergirlo en un trance, en cualquiera de sus tres ambientes.

El principal espacio recibe al visitante con una trampa lúdica de la que es fácil caer preso: columpios que se superponen a las transparencias del vidrio panorámico de la fachada. La segunda estación es el comedor, un área deliciosamente cosmopolita, donde el elemento principal son las lámparas cúbicas creadas por la diseñadora zuliana Coral Hernández, quien se ha destacado internacionalmente por las ilustraciones que ha concebido para la reconocida firma de moda catalana Custo Barcelona. Ése es el escenario del festín, protagonizado por damas de sociedad elegantemente ataviadas, hombres de negocios, parejas avant-garde y las socialités mejor vestidas. Es allí donde suceden los grandes momentos, mientras se degusta la multicultural gastronomía de fusión que, más que alimentos, parecieran pequeñas obras de arte, en forma de tequeños de yuca o calamares ahogados en champagne.

Para transitar el tercer y último escenario es imprescindible llevar como accesorio un coctel primoroso en mano, preferiblemente servido en una copa de Martini. Se trata del bar, un espacio que desafía al concreto de pisos y paredes, con una suerte de oasis natural que conjuga búcaros naturales con muebles italianos de diseñador. Es allí donde la palabra lounge alcanza el límite de su sentido, donde la magia sucede. Versos de Neruda y Benedetti viajan por avisos luminosos, entrelazados con la música que invade el local delicadamente, dejando espacio para la conversación pausada y las promesas de amor. Es allí, frente al gran mural, donde el sibarita se transporta a los días cuando vivían esas musas engendradas por Zeus y Mnemósine. Ellas son las culpables milenarias de inspirar a amantes, poetas y también a esos simples mortales que sólo buscan una noche inolvidable en un bar diferente a los demás.

Musa Lounge
Calle 77 (5 de Julio), entre Av. 3C y 3D.

Maracaibo. Estado Zulia.
http://www.musalounge.com

Publicado originalmente en la edición 17 de la revista Aserca Report. (2009)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: